LA ENERGÍA MÍNIMA

Laenergiaminima

El ser humano tiene integrado una costumbre que muy pocos nos damos cuenta, la conocida como la “ley del mínimo esfuerzo”.

En la naturaleza, la conservación de la energía es prioridad, si se consume más energía de la que se repone la muerte será algo cierto en un futuro, algo que todo animal comprende instintivamente y que nosotros seguimos. Por esta misma regla es por lo que la grasa y la glucosa son bienvenidas al comer, nos sentimos atraído por este tipo de comida por mas que ahora mismo somos más sedentarios.

Si ese mismo concepto lo traemos al trabajo, claramente vamos a notar lo que se ve día a día en la empresa con el empleado que hace lo suficiente para recibir un sueldo, buscando conseguir resultados con lo mínimo e indispensable, pero entonces ¿por qué no todos los empleados son iguales? ¿Por qué encontramos personas que dan más de lo pedido?

Acá es cuando entra a la lucha la llamada motivación, lo que nos impulsa a realizar cosas por arriba de lo esperado, que debe ser determinada por un camino de autoconocimiento. No alcanza con simplemente ver imágenes motivacionales o sentir un poco de envidia / admiración por lo que otros pueden hacer, sino que tiene que ser algo que toca nuestro ser. Si la motivación no es verdadera, el esfuerzo no durará.

Aparte de la motivación para romper esta barrera, un sistema de ayuda es necesario ya que esta misma es pasajera. Existe una frase que dice “Estar motivado no es algo que se pueda mantener, es como estar limpio. Es por eso que se recomienda practicarla diariamente”.

¿Qué cosas podemos hacer para mantener y reavivar la motivación?

  • Reflexionar en las cosas que quiero alcanzar (ya sea bajar de peso, aprender otro idioma, a tocar un instrumento, ahorrar para un viaje)
  • Tomar esa meta y ponerle plazos realistas para las herramientas que uno tiene (no podemos esperar bajar de 20 kilos en un mes, ni siquiera 10 kilos si no tenemos tiempo para ir al gimnasio)
  • Escribir las metas y ponerlas en un lugar donde las podemos ver todos los días (aún mejor sería si hicieras un dibujo para integrarlas más)
  • Festejar los pequeños logros de tus esfuerzos (si queremos mantener el fuego, hay que echar algunos troncos)
  • Hablar con tus amistades sobre las cosas que quieres alcanzar para que te pregunten y motiven (incluso puede que reclutes algunas personas)

Todo estas cosas que acabo de mencionar, cambiándole algunas palabras, son cosas que se pueden aplicar como líder con los empleados con los que trabaja para poder luchar contra la ley del mínimo esfuerzo.

El acercarse, tener un tiempo de hablar con ellos uno a uno y definir donde es que se ven y quieren llegar a ir es vital. No solo lograrás saber qué es lo que motiva a tus empleados, sino que lograras generar un sentimiento lealtad, que la comunicación es fluida y hay un interés.

Ellos sabrán que alguien los está escuchando y si logras alinear los objetivos de la empresa con los de tus trabajadores, esas personas darán más de lo esperado.

Siempre se les exigirá lograr más de lo esperado, la presión y el estrés abundan hoy en día, y para lograr alcanzar esas metas, lograr que los empleados den más, necesitan saber que consiguen más.

Hoy en día dejó de ser vital el valor energético, la cantidad de comida, porque son cosas que abundan o fáciles de conseguir, ahora es cuando es importante el valor emocional de las cosas que queremos alcanzar, satisfacer nuestro corazón, no tanto el estómago.

Si solo se ofrece un salario a las personas, la ley del mínimo esfuerzo reinará en la empresa, si se ofrece poder crecer y dejar una marca, ofrecerán más de lo esperado.

 Entonces, ¿qué estás haciendo hoy para potenciar y motivar a tus empleados para luchar contra esta corriente?

  ¡¡¡Siéntelo!!!

Gonzalo Calleriza

https://www.re-creandote.com/

Esta web utiliza cookies de navegador. Si continúa navegando consideramos que acepta el uso de cookies.
Aceptar | Más información